De la misma manera que la Homeopatía puede tratar un caso de infección sin necesidad de emplear antibióticos, así también, puede tratar estados emocionales tales como la ansiedad o depresión (por ejemplo) sin necesidad de recurrir a drogas fuertes como el Diazepam Lorazepam etc.
Para entender esto, es necesario modificar un poco la forma de pensar con relación al esquema de salud que nos han vendido durante tanto tiempo
Podemos considerar que lo que hasta ahora hemos llamado "enfermedad", muchas veces, no es en realidad una enfermedad sino un "síntoma".
Es decir si una persona tiene gastritis, la gran mayoría de las veces, no es porque esté enferma del estómago. La gastritis es un síntoma y no una enfermedad, es una manifestación de una enfermedad a nivel "ser humano". En este caso tenemos dos opciones:
- Cuidar la dieta y tomar medicamentos paliativos cada rato para quitar la molestia. (propuesta alopática)
- Tomar medicamentos energéticos que corrijan esa enfermedad a nivel ser humano.
(nuestra propuesta)
Si escogemos la segunda vía y tenemos éxito, encontraremos que además de curarse la gastritis, ya podemos comer de todo, se quitó el nerviosismo y la ansiedad, y ahora puedo dormir como un bebé.
Es por eso que afirmamos que este tipo de tratamiento mejora la salud y la calidad de vida.
Razonando de acuerdo a este enfoque, encontraremos que los padecimientos siempre vienen en paquete. Un paquete que incluye síntomas físicos, mentales y emocionales.
Entonces, el tratamiento energético corregirá este desequilibrio y en consecuencia, se corrige todo el paquete de síntomas. Es decir, que el paciente se cura en lo físico y también se siente mejor en lo mental y emocional.
Por este motivo, no es para asombrarse que la Homeopatía sea una de las mejores terapéuticas para los trastornos más habituales del ser humano,
Como podemos darnos cuenta, la Homeopatía no solamente cura enfermedades, sino que armoniza al ser humano, y esta armonización, pronto se ve reflejada en una mejora de la salud, en eliminar la tendencia a la enfermedad, en recuperar el equilibrio emocional, en recuperar la plenitud de nuestras facultades mentales y creativas, en recuperar nuestro sentido de identidad.
Recuerda que ningún médico es responsable de tu salud.
Tú eres la única persona que tiene la responsabilidad de tu salud. A final de cuentas, tú debes decidir:
- La manera como has de curarte, el método o terapéutica que has de emplear, el médico quien te atenderá.
- En su caso decidir si ¿Realmente la única opción es la cirugía?
- Decidir (si es necesario) el hospital más adecuado, etc.
Por esta razón es importante que tengas algún conocimiento acerca de las terapéuticas energéticas (Homeopatía, flores de Bach), para que en base a un conocimiento bien fundamentado, puedas usar tu criterio, y escoger la terapéutica más adecuada según el caso y de ser posible evitar llegar al extremo de necesitar medicamentos fuertes o cirugía.
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